Mostrando las entradas con la etiqueta Hiromi Kawakami. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Hiromi Kawakami. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de junio de 2019

Los amores de Nishino

Era un hombre capaz de satisfacer deseos de los que las mujeres ni siquiera eran conscientes, pero que él rescataba en lo más profundo de sus corazones. Así era él. Como si se tratara de algo trivial. Llamaba a la hora deseada. Llamaba con la frecuencia deseada. Te halagaba con los vocablos deseados. Te daba los mimos deseados. Te reñía del modo deseado. Cosas que, como son triviales, ningún hombre consigue desempeñar con éxito. Él las realizaba sin ningún trabajo.”
*************************
En la novela Los amores de Nishino, publicada en 2003, la escritora japonesa Hiromi Kawakami arma, con los relatos de algunas de las mujeres que conocieron a Yukihiko Nishino, el perfil de un hombre enigmático que aprovecha su capacidad de atracción para involucrarse temporalmente en sus vidas. Todas ellas, en mayor o en menor medida, caen en la red que sabiamente él teje a su alrededor; aunque son conscientes de que no pueden apegarse a un hombre tan complejo y escurridizo. Una situación que significaría para ellas un fracaso emocional mayor que dejarlo o aceptar el abandono.
Las voces de estas mujeres ofrecen una imagen bastante real de esta especie de Casanova contemporáneo a quien el paso del tiempo no le disminuye la habilidad para interpretar los deseos y carencias de sus conquistas. Cada una con su historia muestra de él una faceta distinta, o lo que es lo mismo un método o estrategia diferente de seducción. Pero todas están de acuerdo en que no es posible amarlo, y en último término tampoco odiarlo, al menos por mucho tiempo. Quizá la razón esté en las palabras de Sayuri, una de esas mujeres, cuando lo recuerda y lo compara con una solitaria alga marimo. Sin embargo, no es sólo Nishino el que aparece en las palabras de quienes ha seducido, son también sus almas las que se ponen al descubierto, dejando entrever muchas soledades.
¿Acaso en esta obra se plantea una nueva forma de amar en estos comienzos del siglo XXI? ¿Esta manera de relacionarse es una característica particular de la idiosincrasia japonesa o es un síntoma inherente a cualquier sociedad actual, donde se teme a los vínculos a largo plazo?