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sábado, 8 de diciembre de 2018

Tres novelas exóticas


“...lo que uno recuerda se parece sólo parcialmente a la realidad.”
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El escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa publicó en 2015 “Tres novelas exóticas” cuyo tema se ha tratado con frecuencia en la literatura de todas las épocas: el de los lugares catalogados de insólitos por su geografía o por las costumbres de la gente que los habita. En estos tres relatos lo exótico remite principalmente al comportamiento de la gente con la que se relacionan sus narradores.
En la selva del Petén, en Guatemala, un hombre que ha construido su casa en un lugar donde espera estar en comunicación directa con la naturaleza se enfrenta de manera accidental con unos cazadores furtivos (que se ven a sí mismos como seres tan naturales y necesarios como los propios animales) involucrándose además en el tráfico de tesoros arqueológicos. Al norte de Marruecos, en Tánger, una ciudad con un perfil medieval, unas supersticiones aparentemente triviales nos dan a conocer un lugar donde un hombre puede perder el rumbo con facilidad. En Chennai, más que el retrato de la intensa diversidad de una ciudad india la atención del lector se fija en una trama que combina la historia de la teosofía con las supuestas aventuras del narrador.
Quizá sea exagerado aplicar el término novela a estas cortas historias que no dejan de ser interesantes, por los caracteres que aparecen en ellas, pero que no llegan a desarrolla con amplitud ni las tramas ni los personajes; tan exagerado como llamar exótico un lugar por sus características geográficas, étnicas o culturales en una época en donde esas particularidades están determinadas por el turismo programado y han sido convertidas en otra mercancía.

miércoles, 18 de enero de 2017

Hibana Spark

"En el fondo de mi corazón
aquellos sentimientos
todavía hacen ruido.
En mi interior nada ha cambiado."
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El pasado junio se lanzó en occidente Hibana: Spark, una serie japonesa basada en la novela Hibana de Naoki Matayoshi, ganador del prestigioso Premio Akutagawa de literatura. Este libro que fue la obra literaria más vendida en el 2015 (más de dos millones de ejemplares) se enfoca en la amistad de dos comediantes del género Mansai: uno principiante y uno que ya tiene experiencia en ese mundo.
Acostumbrados a percibir al Japón a través del lente del manga, el anime o las películas de Hayao Miyasaki sorprende ver una serie que muestra personas reales cuyos sueños y deseos no se distinguen de los nuestros sino por los matices de la cultura. Una cultura que sigue siendo bastante alejada de la nuestra, no sólo por las manifestaciones usuales como el comportamiento social o la comida sino por el humor, donde se encuentran las mayores sorpresas y donde se descubre que la frase “el humor es universal” pierde sentido. Cuando se asiste a una sesión de Mansai, un género humorístico que apareció en el período Heian (794-1185) y que sigue vigente en el Japón actual, especialmente en la región de Osaka, se ven las diferencias con el humor occidental. Pero aunque la novela y la serie de televisión giran en torno al mundo del Mansai (el autor de Hibana es comediante de este género) nos permiten contemplar una realidad donde las emociones se expresan en gestos poco usuales y en un idioma diferente.